martes, 27 de mayo de 2008

Castillos en el aire.

Empezar a proyectar sobre bases blandas equivale a hacer castillos en el aire: cuando los querés habitar, simplemente se van volando.

viernes, 23 de mayo de 2008

Vidrios rotos.

La realidad es el ventanal con el que te chocás cuando vas corriendo a toda velocidad.
Lo primero que pensás es 'cómo pude ser tan estúpida para no darme cuenta que ahí había una ventana', y de golpe el dolor y la vergüenza te invaden, porque es obvio que sabías que había un vidrio, y todos sabían que estaba ahí, pero nadie te gritó, o quizá sí pero venías tan embalada Ana, que no supiste ver.

Y ruido de vidrios rotos.

sábado, 17 de mayo de 2008

Romanticismo en Argentina.

El Romanticismo en Argentina implica una pelea política mediante la literatura, entre unitarios y federales. Mientras los primeros hicieron numerosas obras -entre las que se cuentan y enseñan en el colegio 'El Matadero' (Echeverría) y 'Facundo' (Sarmiento)-, los segundos tenían la historia para contarla como quisieran.
A diferencia del Romanticismo en Europa, que fue una contraposición a la razón y al Neoclasicismo, en Argentina fue una gran contradicción: la pasión y todo lo sanguíneo -típico de los romances- eran encausados por medio de todo razonamiento posible -recordemos que esa 'Argentina' no tuvo proceso de Iluminismo-.
No había matices: era blanco o negro, unitario o federal, bueno o malo, civilización o barbarie.

Toda historia es contada con expresa subjetividad. Y esta será mi historia.

domingo, 11 de mayo de 2008

Recomiendo.

No suelo hacer estas cosas, pero junté un par de páginas que me gustaron y decidí recomendarlas.

Tengo un blog para que visiten. No porque sea mi amiga -que de hecho, lo es- sino porque dentro de poco, junto con María (de quien indirectamente sugiero pasar por su blog), haremos un blog, probablemente anti tren bala. Además, hace poesía extremadamente hermosa. Y su nombre es Magalí.

Y pasen por favor por la cuenta de YouTube de m1cest.

miércoles, 7 de mayo de 2008

El proyecto del tren bala.

Crisis energética. Pueblos que quedaron totalmente aislados por el cierre del ramal que iba al mismo. Una deuda externa que no se termina de pagar. Gente viajando como ganado. Puertas que no cierran, agujeros en el piso, asientos rotos, pasajeros en el techo. Sistemas ferroviarios ineficaces. Concesiones que terminan costando sangre, sudor y lágrimas. Personas muriéndose de hambre que no pueden pagar ni un boleto escolar (10 centavos), contra un pasaje de 400 pesos. Por lo menos 4000 millones de pesos en una inversión que no coincide con el modo de vida y la denominación de ‘tercer mundo’ que acarreamos.

Promesas rotas. Devolución de favores.

Un tren que no nos lleva a nada. Sólo a más problemas de los que ya tenemos.