miércoles, 25 de junio de 2008

Un manantial.

Hablar con él. Lo único que necesitaba era hablar con él. No sabía bien qué le hacía, pero cada palabra que provenía de su boca le daba ganas de ir a abrazarlo y decirle que era una lástima que lo suyo no funcionara porque de verdad lo había querido, más de lo que cualquiera pudiera pensar.
Hoy, después de casi tres meses, se acuerda de todo, y ver su foto en el MSN la lastima como hacía tiempo.
Por ahí ella estaba sensible -no vas a echarle toda la culpa a él, sé realista-, pero lo extrañaba. No estaba segura de hacerlo, pero llegaba a la conclusión de que lo extrañaba. Y que le hubiera gustado ser mosca para meterse en su sopa y vigilarlo de cerca.

Y ahora que sube al tren, no tiene la certeza de volverlo a ver. Nunca la tuvo, ni siquiera el primer día que lo encontró.
Solamente le queda el pasaje de ida y sus strawberry fields (forever).

sábado, 21 de junio de 2008

Convivencia.

Me pregunto por qué a los remiseros les cuesta tanto bajarse del auto y tocar timbre en la casa correspondiente. Las bocinas a las siete de la mañana son insoportables.

lunes, 9 de junio de 2008

Las cosas como son.

A veces me gustaría que estos días no terminen. Seguir siendo así, riendo así, todo el tiempo jodiendo y sin verdaderas preocupaciones... nada que me ulcere demasiado como para llorar más de unas horas.
Y después veo lo que pasa y tengo ganas de matar a todo el mundo.
Mejor, avancemos.

viernes, 6 de junio de 2008

Respeto.

No podés exigir respeto si vos no lo tenés. No podés exigir legalidad si ponés retenciones inconstitucionales, que superan el número ya pactado. Y no podés tratar de golpista todo lo que te cae mal.

domingo, 1 de junio de 2008

Tren bala.

Parece que la junta de firmas sirvió y el proyecto fue para atrás. Y así empiezan las cosas...