lunes, 28 de julio de 2008

Resolviendo.

A vos, a vos chiquitina te hablo. Sí, a la que hace todo tipo de gualichos para que vuelva, a la que sueña con que se arrepienta de haberte dejado y venga a pedirte perdón con un ramo de flores. O que quizá no esperes reencontrarlo, y no te interese volver con él, pero goces de que esté cada vez peor mientras vos te ponés espléndida, o que se crucen de casualidad justo cuando tenés un chongo nuevo y mucho más papi que él.

A vos te digo: BASTA DE OBSESIONARTE.

Por más que lo ames como nadie, como la que tiene ahora, él no era feliz con vos. Probablemente nunca lo haya sido, pero eso no te convierte a vos en una basura ni a él en un idiota. Simplemente, no va a resignar su felicidad -por más que vos no entiendas cómo se puede ser feliz con una mina que creés muy inferior a vos- por la tuya. Y vos tampoco deberías hacerlo, porque si la situación fuera al revés, te resultaría insoportable.
Así que salí, hacé tu vida, y aceptá las cosas. Asumir esto no significa que no va a doler la próxima. Significa que lo vas a entender y no vas a victimizarte por situaciones pedorras como que te dejen después de haberse visto cinco veces.

domingo, 20 de julio de 2008

20 de julio.

Más allá de todo, de la mudanza, de que haya mucho tiempo que no nos vemos, de que las cosas cambiaron, quiero decirles sinceramente feliz día. Sé que las cosas no son como antes, y que con muchos de ustedes la amistad que una vez nos unió ya no existe, pero por respeto a esos recuerdos -fantásticos recuerdos- quiero desearles que realmente sean felices y la pasen bien, y de verdad espero volver a ver a muchos de ustedes.

A los que siguen acá, o con los que tengo mayor contacto, les digo que los amo y que me gustaría que nunca cambie ese sentimiento.

Miles de besos y éxitos, Ana.

miércoles, 9 de julio de 2008

Fragilidades.

Por idealizar a la gente termina en el olvido.
No es el problema que sea grande, quizá sí merece ser reconocida. Pero cuando se convierte en una deidad, suele pasar que olvidamos lo que es: humano.
Es por ello que cae de la cúspide de valor agregado, de pilar de nuestra vida, se despedaza aún más fácil que si hubiéramos tenido en cuenta que era un igual, uno genial, pero un igual al fin.
Y en ese caer, dificilmente lo atrapemos a tiempo, y se cae el jarrón de porcelana, la copa de cristal y los vidrios ruedan por toda la casa.
Puede suceder que los juntemos y podamos intentar arreglar el objeto. No queda igual, nunca es igual. Pero algo es algo.
Por lo general, algún pedazo queda abajo de la mesa, o en esas zonas difíciles de llegar. Tiramos a la basura la copa y quizá la recordemos cuando encontremos alguna astillita.
Y terminará de pasar al olvido el día que el pedazo de cristal que se nos clavó en la suela del zapato, ese que se negaba a desprenderse de nosotros y quedó en el peor lugar, se deshaga después de tanto pisotearlo con el ir y venir de nuestras vidas.

sábado, 5 de julio de 2008

Agua.

-Es que sos agua. Siempre buscás el agua. Para vos, todo se reduce a estar cerca del mar, de lagos o de la nieve. Con el agua sos feliz. Eso te hace feliz, no yo. Y tengo que dejarte porque no puedo soportar verte ir-y-venir en esta jaula de pájaros que es la ciudad.
-La jaula no es la ciudad- suspiró. -La ciudad es una circunstancia. La vida es la jaula y vos sos el agua, en cualquiera de sus formas.
-Se va el tren.
-Siempre se va el tren. Aprovechando la metáfora, vos sos el tren que se va, o que me echa, vaya uno a saber por qué. Me voy, andate. Me subo a un tren para perder otro.