viernes, 31 de octubre de 2008

Algo de vos II.

Perdí muchas cosas. Perdí mucho tiempo, pero no me arrepiento. Alguna vez vas a entender que el tiempo es una condena que creamos nosotros mismos.
Perdí sueños, ganas, sonrisas. Se fueron y quizá ya no estén más acá, y sólo queda el gusto amargo de lo que fue o pudo haber sido.
Pero entre todo lo que perdí, al fin y al cabo, sólo quedaste vos.

sábado, 25 de octubre de 2008

Algo de vos.

Sé que me adelanté un par de días, pero me estuve acordando mucho de vos.
Me hubiera gustado que compartiéramos más cosas, pero no pudo ser por h o por b, o por como lo quieras llamar.

Yo voy a seguir queriéndote siempre y a recordarte con la ilusión de chico, esa que te hace ver todo mucho más grande de lo que es, aunque vos siempre fuiste grande.
Y más allá del tiempo que pasó o esas cosas que corroen la memoria, quiero que sepas que acá siempre quedó algo de vos; que en cada jazz, en cada tango y en cada lágrima que salga vas a estar por más que no estés.

No creo que leas esto, pero quién sabe, capaz tengo algo de suerte alguna vez.

lunes, 20 de octubre de 2008

Señoras y señores... Usen protector solar.

Si pudiera ofrecerles sólo un consejo para el futuro, sería este: usen protector solar. Los científicos han comprobado los beneficios a largo plazo del protector solar. Mientras que los consejos que les voy a dar no tienen ninguna base confiable y se basan únicamente en mi propia experiencia. He aquí mis consejos: disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud. No me hagas caso, nunca entenderás la fuerza y la belleza de tu juventud hasta que se te haya marchitado. Pero créeme, dentro de 20 años cuando en fotos te veas a ti mismo, comprenderás de una forma que no puedes comprender ahora, cuántas posibilidades tenias ante ti y lo guapo que eras en realidad. No estas tan gordo como piensas. No te preocupes por el futuro. O preocúpate sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle. Lo que sí es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida son aquellos que nunca te pasaron por la mente. De esos que te sorprenden a las cuatro de la tarde de un martes cualquiera. Todos los días haz algo a lo que le temas. Canta. No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos. Relájate. No pierdas tiempo sintiendo celos. A veces se gana y a veces se pierde. La competencia es larga y al final solo compites contra ti mismo. Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos (pero si consigues hacerlo, dime cómo). Guarda tus cartas de amor. Tira los viejos extractos bancarios. Estírate. No te sientas culpable si no sabes muy bien que quieres de la vida. Las personas más interesantes que he conocido no sabían que hacer con su vida cuando tenían 22 años. Es más, algunas de las personas más interesantes que conozco tampoco lo sabían a los 40. Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas. Sentirás la falta que te hacen cuando te fallen. Quizás te cases, quizás no. Quizás tengas hijos, quizás no. Quizás te divorcies a los 40. Quizás bailes el vals en tu 75 aniversario de bodas. Hagas lo q hagas no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Siempre optarás por una cosa u otra. Como todos los demás. Disfruta tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las formas que puedas. No le tengas miedo, ni te preocupes de lo que piensen los demás, porque es el mejor instrumento que tendrás jamás. Baila. Aunque tengas que hacerlo en la sala de tu casa. Lee las instrucciones, aunque no las sigas. No leas revistas de belleza, para lo único que sirven es para hacerte sentir feo. Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén. Llévate bien con tus hermanos. Son el mejor vínculo con tu pasado, y probablemente serán ellos los que te acompañarán en el futuro. Entiende que los amigos vienen y se van. Pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño. Esfuérzate en no desvincularte de algunos lugares y costumbres. Porque cuanto más pase el tiempo, más necesitaras a las personas que conociste cuando eras joven. Vive en una ciudad alguna vez. Pero múdate antes de que te endurezcas. Vive en el campo alguna vez. Pero múdate antes de que te ablandes. Viaja. Acepta algunas verdades ineludibles. Los precios siempre subirán. Los políticos siempre mentirán. Y tú también envejecerás. Y cuando seas viejo añorarás los tiempos cuando eras joven. Los precios eran razonables, los políticos eran honestos, los niños respetaban a los mayores. Respeta a los mayores. No esperes que nadie te mantenga. Pues tal vez recibas una herencia, tal vez te cases con alguien rico, pero nunca sabrás cuanto durará. No te hagas demasiadas cosas en el pelo, porque cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85. Sé cauto con los consejos que recibes, y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia. Dar consejos es una forma de sacar el pasado del tacho de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas, y reciclarlo dándole más valor del que tiene.
Pero
hazme caso en lo del protector solar.

No lo escribí yo. Hace rato que no escribo nada bueno. Pero estoy pasando por un momento que vaya a saber uno cómo tildarlo, y simplemente encontré esto en el blog de una amiga y decidí ponerlo. Estuve investigando quién lo escribió, y encontré algo de una tal Marie Smicht o Smith o como sea, me gustaría saber más de ella pero es como todo, en Internet encontrás a Tinelli antes que a Borges.
Simplemente los dejo con esto, y espero volver con algo de mi autoría.