sábado, 28 de marzo de 2009

Globalización.

La globalización como proceso, generó un traspaso de Estado-nación (donde poseía una clara hegemonía política, social y económica) al Estado-región, donde el aislamiento es imposible y crea una guerra competitiva entre países que buscan a cualquier precio, inversiones tecno-industriales.
El tratamiento de información en el momento y el aprovechamiento de recursos sin importar dónde se generen los mismos, obligó a los Estados a agruparse en sectores por región, perteneciendo nuestro país al MERCOSUR. Este hecho generó limitaciones en la participación del Estado, ya que no es él quién rige su política ni economía libremente, sino que en gran parte depende de agentes externos como las grandes multinacionales, es decir, aquellas qye invierten y traen capitales (sobre todo simbólicos) al país.
Esto pone en jaque la soberanía estatal, no sólo por el factor económico, sino también el social. Culturalmente, las sociedades más fuertes absorben a aquellas más débiles, imponiendo sus costumbres y modos de vida. Esto implica una homogeneización de todas las culturas a nivel global; pero, por otro lado, una pérdida de valores e identidad nacional.
Con respecto al empleo, la tecnocracia amplía la brecha entre aquellos que están ‘aptos’ para pertenecer al sistema y aquellos que no puedan ingresar al mismo por falta de oportunidades, traduciéndose en desempleo. En definitiva, ahora la mano de obra no es lo importante, sino el nivel de calificación técnica de la misma. Si antes era la cantidad de producción lo que generaba desarrollo, ahora es el sector terciario el que lo marca.
Por ello, la globalización como proceso es aceptable, como una continuación de la tendencia capitalista que tomaron los Estados. Pero como ideología, es la que provoca las brechas entre sociedades fuertes y débiles, y dentro de una misma sociedad entre ‘adaptados’ y ‘no adaptados’. Depende de los políticos y los medios (que desconocen los márgenes del neoliberalismo) generar oportunidades en el marco capitalista, dentro del Estado-nación tanto como del Estado-región.