lunes, 27 de julio de 2009

Máxima #901

Relación inversamente proporcional: mientras más hable un hombre de su miembro, más pequeño lo tendrá.

sábado, 18 de julio de 2009

Máxima #1

Cada día puede ser un nuevo rompecabezas.

Máxima #77

Las mujeres que tienen las uñas extremadamente largas, son putas reprimidas.

Máxima #352

Cada vez que decís 'no me importa', 'lo superé', 'que haga lo que quiera de su vida' o frases similares, confirmás cuánto lo extrañás.

viernes, 17 de julio de 2009

Máxima #1155

Por más que nos hagamos las liberales, todas soñamos con nuestro príncipe azul.

jueves, 16 de julio de 2009

Máximas de una mujer cualquiera.

Máxima #1054

Todas las 'mosquitas muertas' son zorras y traicioneras.

martes, 14 de julio de 2009

Máximas de una mujer cualquiera.

Máxima #208

Toda relación donde hay un 'te amo' antes del mes, está destinada al fracaso.

viernes, 10 de julio de 2009

Carta abierta a quien la quiera leer.

Cercanía y lejanía pueden parecerse mucho, algún día comprenderás de qué hablo.
Esfuerzo y dejadez también pueden ser lo mismo, pero malgastarte de mil maneras.
Invierno y verano pueden encontrarte en la misma posición, al igual que la primavera y el otoño.
Pero vos entenderás -hoy, mañana, pasado- que yo cambié, que vos cambiaste, que miramos lo mismo pero no vemos lo mismo, que una vez luchamos por una causa y terminó engañándonos.
La verdad también puede engañarte.

miércoles, 1 de julio de 2009

La delgada línea.

Detesto las paredes de ladrillo hueco. Estas medianeras son tan inútiles... si pusiera cortinas sería la misma historia.
Mientras escribo esto, tengo un muy buen ejemplo de mi odio hacia estas edificaciones: mi vecina.
No sé bien qué le pasó. Lo único que puedo contar es lo poco que me revelaron estas paredes.
Hasta no hace mucho, solía despertarme con el chillido de su cama, y sus desagradables alaridos, al igual que los asquerosos gritos de su pareja. Sí gente, me tocaba enterarme cuándo estaba caliente y cogía y cuándo no. Ahí empecé a detestar las paredes, a mi vecina, a su pareja y a su maldito instinto, que siempre aparecía cuando yo tenía que madrugar.
Un tiempo después, la cosa cambió bastante, pero no sé qué es peor.
De día, la veo con una sonrisa de oreja a oreja, hacía rato que le veía tanto los dientes. Pero de noche, la pobre -y muy hija de puta porque siempre me despertaba- sollozaba todas las noches, hasta que una buena madrugada, entre un espasmo y un ataque de ira, tiró algo contra la maldita y delgada pared, al mismo tiempo que exclamaba '¡Lo único que quiero es que sólo sea un recuerdo!'.
Y se ve que desde ese día, o esa noche mejor dicho, lo guardó en lo más profundo de su ser y comenzó a sonreír de nuevo.
Si ustedes la vieran, tan jovial nuevamente. Muchos detalles no puedo dar, porque no soy chusma señores, simplemente cuento lo que ella -y la estúpida pared- me dejaron oír.
Creo que anda mejor en la facultad, y sale a correr siempre que puede. Ya no llora hasta la matina, tiene mejor color, y me deja dormir en paz más seguido.

Pero a veces, sólo a veces, y esto lo digo porque se lo confesó a la roñoso y despintada pared de su cuarto en voz muy baja (motivo por el que tuve que apagar el aire acondicionado para escuchar) sólo a veces, cuando llueve o está muy triste, le pide por favor que vuelva y le cuenta cuánto lo extraña.
Yo pienso que mi vecina es masoquista, o pelotuda. Y que esta pared es una mierda.